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Escuchar “Confinamiento” Día 84
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“Hay dos cosas seguras –el día que naciste, y el día que tienes que irte. Eso no lo puedes cambiar. Pero, todos los días entre ellos dos, sí puedes.” – Prem Rawat


Los videos diarios de “En Confinamiento” de Prem Rawat presentan sus charlas, y cómo el Programa de Educación para la Paz ayuda a las personas a descubrir la paz personal.  Mantente en contacto para informarte de los detalles sobre cómo reunirte virtualmente con Prem en un futuro próximo.

Tu verdadera fortaleza

Prem visita a los prisioneros de la prisión Malmesbury en Sudáfrica

Prem Rawat:

Damas y caballeros, distinguidos invitados: es un honor tener esta oportunidad para dirigirme a ustedes. Lo haré muy simple, porque sé que no quieren estar aquí sino que quieren salir.

Pero aquí estás. ¿Cómo puedo ayudarte en tu vida para que puedas comprender quién eres? Tenemos escuelas, universidades, centros de formación para aprender idiomas, para aprender a hablar, a escribir, a resolver ecuaciones matemáticas. Pero nadie en este mundo te enseña cómo ser tú mismo. Nadie te enseña eso.

Te encuentras en circunstancias adversas, ves que las cosas no van como tú quieres. Y acabas encerrado. ¿Y qué haces? Culpas a las demás personas: “Fue él, lo hizo él...” Pero el primer responsable de lo que haces eres tú.

Tienes en ti el bien y también el mal. Eso lo debes comprender ¿Cuánto bien y cuánto mal? Exactamente el 50% de cada uno. No el 51% de uno y el 49% de otro, sino exactamente la mitad de bueno y la mitad de malo. Depende de ti a quién tomas como amigo: ¿el bien o el mal? ¿Por quién debes hacer esto? ¿Por quién? ¿Por tu familia? ¿Por quién debes hacerlo?

Bueno, escuchen, tienen que responder esta pregunta. No voy a continuar... bueno, una persona dijo que “por uno mismo.” ¿Qué piensa el resto?

¿Lo vas a hacer por ti mismo o por quién? ¿Cómo pueden estar tan confundidos respecto a esto?

Tiene que ser para ti. Tiene que ser para ti. Porque tú importas. ¿Sabes por qué importas? ¿Tienes alguna idea de por qué importas? ¿Por los demás?

¿Has vivido toda tu vida para los demás? ¿Te has comparado con los demás, has intentado ganarte el respeto de los demás e hiciste todo lo que hiciste por los demás? Bueno, y ¿dónde están los demás? ¿Están contigo?  

¡Lo hiciste por ellos y ni siquiera están aquí! Error número uno: cuando no vives tu vida para ti mismo sino para otros.

¿A quién le llega esta respiración? ¿A ti? ¡Te llega a ti! ¿Puedes darle un minuto de tu vida a otra persona? Si las personas pudieran vender cinco minutos de su vida, ¿crees que existirían los pobres en este mundo? Todos los ricos estarían comprándolo. Y ofrecerían mucho dinero.

Pero no se puede. No puedes dar ni un minuto de tu vida. Entonces, ¿para quién estás viviendo la vida? La vida está viviendo para sí misma y tú vives para otros.

Cuando la vasija está agujereada no hay suficiente agua en el océano para poder llenarla, ¿lo entiendes? Puedes poner todo el océano dentro de ella, los siete mares, y no llenarán la vasija debido a un pequeño agujero. No se trata del tamaño.

Lo que tienes, se te ha dado. Comenzó el día en que tomaste tu primer aliento ¿Qué se te dio ese día, cuando naciste y tomaste tu primer aliento? ¿Qué se te dio? ¿Qué crees que se te dio? Se te dio la oportunidad de ser, de existir.

¿Qué significa la existencia? ¿Qué significa existir? ¿De qué sirve una vasija si tiene un agujero? No puedes decir: “Ah, el agujero no es muy grande”. No importa. Puede ser del tamaño de un lápiz y el océano no la llenará. Ya no puede contener nada.

Tú tienes la oportunidad, la posibilidad de realmente estar vivo. ¿Qué significa estar vivo? ¿Tienes la posibilidad; pero primero tú, como ser humano, tienes que llenarte. Sólo cuando estás lleno puedes ayudar a otros.

¿Quieres ser un buen padre? Primero tienes que ser un buen ser humano. ¿Quieres ser un buen hermano?  Primero tienes que ser un buen ser humano. ¿Qué significa ser un buen ser humano? ¿Qué es un buen ser humano? Un buen ser humano es el que entiende qué es su corazón.

¿Y qué es el corazón? El corazón es donde reside la valentía, donde reside la sabiduría, la claridad. Es donde existe lo divino. No necesita un domicilio. Algunas personas no necesitan un domicilio. El corazón no lo necesita. El corazón es un lugar que está dentro de ti.

Y tú ¿lo sientes? ¿Sientes la bondad en ti? Cada ser humano tiene la misma cantidad de bondad que de ira o de crueldad.

Hay dos cosas garantizadas: el día que naciste y el día en que te tendrás que ir. No puedes cambiar eso, pero puedes cambiar todos los días entre esos dos. Eso es lo que significa estar vivo. Eso es lo que significa ser un ser humano: alguien que sabe y entiende que cada día depende de ti. Depende de ti.

¿Buscas paz? ¿Dónde está la paz? Ayer, una señora me hizo esta pregunta: “Hablas del conocimiento de uno mismo. ¿Cómo me conecto con eso? ¿Qué tengo que hacer?” Y le dije: “Esa paz, ese autoconocimiento está dentro de ti. Deja de pensar y comienza a sentir”.

La paz está dentro de ti. Cuando empiezas a entender que tienes un corazón, que eres un ser humano, que tienes esta oportunidad y que estás vivo, inmediatamente te elevas por encima de esa sopa hirviendo hasta un lugar en donde dices ¿qué?: “Gracias. Gracias. Gracias por esta vida”.

Dejas de contar todo lo malo y comienzas a contar todo lo bueno ¿Cuántas cosas buenas y cuántas cosas malas te han sucedido en la vida? ¿Lo sabes? Te lo pondré en perspectiva.

Sé que te han pasado unas cuantas cosas malas, ¿verdad? Pero, cada vez que respiraste fue algo bueno, estuvo bien, te trajo vida, ¿verdad?

Entonces, sabiendo ahora que cada aliento que tomaste fue algo bueno, ¿cuántas cosas buenas y cuántas cosas malas han ocurrido en tu vida?

Ha habido muchas más cosas buenas en tu vida, y continúa habiendo. Pero, ¿eres consciente de ello? ¿Estás comprendiendo? ¿Te centras en lo bueno o en lo malo? ¿Estás dejando que un poquito de mal detenga todo lo que está bien? Y si es así, ¿qué va a ocurrir?

Tienes que sopesar lo bueno y lo malo, el bien y el mal. Tú tienes que sopesarlo. Y hay muchísimo que es bueno. Acéptalo. Entiéndelo.

Comprende que en este momento hay algo que te mantiene vivo. No necesitas saber su nombre, pero hay algo que te mantiene vivo. Y eso que te mantiene vivo te está haciendo un favor, te está dando un regalo.

Cuando recibes un regalo y es un regalo importante, valioso, ¿qué haces? ¿Lo aprecias? ¿Lo agradeces? ¿Eso es lo que haces? ¿Cuál es el precio de la vida? No la puedes vender ni regalar ¿La estás apreciando? ¿Te sientes agradecido por ella?

Estas son las oportunidades. Esta es tu fortaleza, tu verdadera fortaleza, no una serie de ideas complicadas. No estoy aquí representando a ninguna religión. No represento a ninguna religión ni a ninguna filosofía. Todo lo que te digo viene de mi experiencia personal.