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Ver “Confinamiento” Día 68
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“Lo importante es poner en orden tu propio mundo. Cuando tu mundo está equilibrado, el mundo entero puede comenzar a equilibrarse.” – Prem Rawat


Los videos diarios de “En Confinamiento” de Prem Rawat presentan sus charlas, y cómo el Programa de Educación para la Paz ayuda a las personas a descubrir la paz personal.  Mantente en contacto para informarte de los detalles sobre cómo reunirte virtualmente con Prem en un futuro próximo.

La posibilidad oculta

Evento con el autor del libro

Cuando el desierto florece, Milán, Italia

Prem Rawat:

Cuando vemos claramente que tenemos problemas nuestra conducta es totalmente diferente que cuando pensamos que tenemos el mundo entero en la palma de la mano. Y esto es lo único que vemos. ¿Para qué es la vida? “Para ganar dinero, para hacer tal cosa y tal otra, para divertirse”. No digo que no sea para eso, pero existe otro potencial. Hay algo más esperándonos.

Cuando hablo de que el desierto florece, éste pasa de la hostilidad que tiene un desierto (el desierto puede ser muy hostil), de la esterilidad que tiene un desierto (el desierto puede ser muy estéril), de la monotonía que tiene un desierto (el desierto puede ser muy monótono), a que de pronto exista esta increíble posibilidad que yace oculta...

Y si esa posibilidad cobra vida el desierto se convierte en el lugar más acogedor ¿De la monotonía a un jardín? ¿De algo que rechaza la vida a algo que atrae la vida? ¿Lleno de mariposas y abejas? ¿De algo que prácticamente no tiene olor a la fragancia más dulce que te puedas imaginar? ¿De algo monocromático a una infinidad de colores danzando? Mmm… ¿Cómo es posible?

Pero lo es. Porque, sin tú saberlo, fuera de tu campo visual, profundamente escondidas, debajo de esa capa monótona, hay semillas. Semillas que a través de millones de años de evolución (por cierto, los seres humanos no llevamos tanto tiempo en este planeta tierra como ellas) han aprendido este pequeño truco que es vivir entre tener paciencia y estar preparadas.

De modo que están listas, pero al mismo tiempo son pacientes. Nosotros somos una cosa o la otra. No estamos acostumbrados a coexistir simultáneamente con ambas cosas, pero ellas sí.

En el ser humano yacen estas semillas, esta posibilidad, como en el desierto. Y todas esperan una cosa: la lluvia. Y la lluvia, por cierto, es la cosa más infrecuente que ocurre en el desierto. Pero sucede. Ocurre.

Y como eso es lo que importa, esperan. Siempre listas, siempre listas. Y luego a esto lo llaman un milagro, sucede un milagro: de pronto el viento cambia. Y cuando el viento cambia todos los seres vivos que hay en esa área se preparan para la lluvia.

Luego las nubes comienzan a resonar debido a los rayos y los truenos, anunciando: “Estoy llegando”. Los niveles de humedad en el aire se elevan como precursores. Y esta es la oportunidad que esas pequeñas semillas esperaban.

Entonces comienza a llover. Y cuando llueve el aire se llena de la fragancia más espléndida. Es la fragancia de las gotas de agua tocando la tierra reseca, la arena reseca. Y comienza la danza. Esta es la posibilidad que existe en tu vida también.

No nuestras opiniones, como en el cuento en el que una vasija se estropea y se ve a sí misma como algo inútil pero no es inútil. No lo es. La posibilidad humana es elevarse por encima de todo esto. Hoy en día la gente dice: “Pero, fíjate en el mundo… ¡se está volviendo loco”. Estoy de acuerdo en que se está volviendo loco, no tengo objeción alguna al respecto.

No se trata de la locura de este mundo sino de la poquita cordura que existe en el corazón de los seres humanos. No se trata de los días cuando no llueve en el desierto sino del día en que llueve. ¿Cuándo llega ese día? Sí llega. ¿Cuándo? Llega con mayor frecuencia de lo que crees.

Llega con cada aliento que tomas. La lluvia llega cada vez que respiras, cuando estás dispuesto a ver, a aceptar, a comprender. El día en que puedes reconocer, el día en que puedes comprender que todo es posible en tu vida.

Quizás requerirá el esfuerzo de la práctica. De la práctica. ¿He dicho algo malo? La práctica. Y el día en que empiezas a practicar ser consciente, poco a poco, amigos míos, les diré que notarán una diferencia.

¿Has visto alguna vez cómo comienza un día? ¡Comienza! Está oscuro y de pronto hay una sutil y pequeña diferencia en la luz en el horizonte. Está oscuro y surge un tenue rosado. Luego aumenta cada vez más hasta que ya está muy claro por donde va a salir el sol. Y ¡bum! Ahí está.

Un día que comienza no con un fogonazo, sino poco a poco. Entonces si el sol y la tierra pueden alegrarse con este elegante comienzo paulatino, ¿por qué no puedes alegrarte tú? ¿Por qué no puedes tú? ¿Qué buscas en tu vida?

Lo importante no es solo llenar tu mente, también lo es llenar tu corazón. Llenar tu mente puede traerte diplomas, reconocimientos. Pero cuando el corazón está lleno te trae la cosa más maravillosa, llamada gratitud. Cuando el corazón está lleno.

¿Puedes comprender esta posibilidad de la que hablo? La posibilidad de que tu desierto florezca. Esto es paz, amigos. Esto es paz.

La paz no es cuando la gente dice: “Una persona le dio una bofetada a otra y ésta no se la devolvió”. Eso no es paz. No se trata de la totalidad del mundo sino de poner en orden nuestro propio mundo. Cuando este mundo, tu mundo, está perturbado, el mundo entero está perturbado. Cuando este mundo, tu mundo, está equilibrado, entonces el mundo entero puede comenzar a encontrar su equilibrio.

La dinámica de la esperanza, la dinámica de la realidad, las dinámicas de la vida traen consigo posibilidades ocultas. Y comprender la belleza que verdaderamente se representa cuando el desierto florece. Inimaginable, inimaginable. Los verdes, los amarillos, los azules, los rosados. Todos los tonos que te puedes imaginar.

Y cuando eso es tan prolífico, algo ocurre. Algo asombroso. No se puede ver la arena. Lo único que se puede ver son estas flores, estos colores. Porque ¡el desierto se ha puesto a florecer! Lo imposible acaba de ocurrir. Lo imposible acaba de suceder. Donde no había nada, ahora hay de todo.

Y ha atraído, claro que sí, a los pájaros, a las abejas y a las mariposas. Es algo maravilloso. Todo aquello estéril, no es tan estéril. Todo lo que parece tan desafortunado no es tan desafortunado. Lo que parece tan vacío, no es tan vacío. No es tan vacío. Esta es tu belleza, esa es tu posibilidad.