Gallery
Feature on Home
Feature order
Watch
//tt-streamingendpoint-ttmediaservices01.streaming.mediaservices.windows.net/a6836c96-9418-45c6-bcda-94abdfd0443e/200526_Countdown_67_SP_Video.ism/manifest(format=m3u8-aapl-v3)
Watch Title
Ver “Confinamiento” Día 67
Watch Duration
1150
Subtitle track
Listen
Listen Duration
Listen Title
Escuchar
Heading 1 / Youtube ID
Text Content 1

“La paz que llevas en tu corazón es la paz real. Una paz que no necesita justificarse, que ha existido desde tiempos inmemoriales.” – Prem Rawat


Los videos diarios de “En Confinamiento” de Prem Rawat presentan sus charlas, y cómo el Programa de Educación para la Paz ayuda a las personas a descubrir la paz personal.  Mantente en contacto para informarte de los detalles sobre cómo reunirte virtualmente con Prem en un futuro próximo.

INVITACION A DESAYUNAR con Rian van Heerden

RADIO JACARANDA

Es un placer enorme tener a Prem Rawat en el programa de esta mañana. Él ha estado viajando y hablando a la gente acerca de la paz desde que era un niño.

También ha dicho: “Todos conocemos los síntomas de esta enfermedad, son codicia, guerra, egoísmo, violencia, y una creciente pérdida de confianza. La paz es algo real, la paz está en el corazón de todos los seres humanos. La paz tiene que emanar de cada uno de nosotros”

Prem Rawat está con nosotros. Buenos días.

Gracias. Es un placer estar aquí.

Conozco a muy pocas personas que puedan captar la atención del público como tú lo haces. Ayer estaba viendo el evento de Boston, Massachusets. Y decías cosas muy profundas, creo que lo más importante que te escuché decir, es que tenemos que encontrar qué es lo que nos hace felices.

SI

Y a todos nos hace felices lo mismo, ¿verdad?

Si, así es. Es la necesidad fundamental. La paz no es un lujo. Tampoco es una palabra. La paz es un sentimiento. Como el hambre, así como necesitamos dormir, necesitamos comer, necesitamos beber agua, necesitamos respirar y también necesitamos paz en nuestras vidas. Porque sin paz no funcionamos bien, nuestro discernimiento se colapsa. Nuestra capacidad de percepción se debilita. Y ya no podemos funcionar como un verdadero ser humano. Por eso la paz es tan importante en este mundo.

PAZ REAL

Prem Rawat en Langa

Ciudad del Cabo, Sudáfrica

¿Quiénes somos? ¿Qué somos? ¿Qué significa existir sobre la faz de la tierra? ¿Qué significa que esta respiración llegue a ti? ¿Qué significa realmente estar vivos?

¿Qué queremos? ¿Queremos superar un problema o queremos forjar un camino hacia el futuro? ¿Queremos ocuparnos de algunos problemas o queremos crear una vía hacia un futuro que nos incluya a todos? Esta es la decisión que debemos tomar como individuos, no como sociedad sino individualmente. ¿Qué queremos en nuestras vidas? ¿Qué nos importa?

Como dijo el miembro del Consejo, es muy fácil hablar de la paz pero es muy difícil de alcanzar. ¿Por qué? Si es tan difícil, si es tan imposible, ¿por qué existe siquiera el concepto de paz, por qué pensamos en la paz?

Porque todos, siete mil quinientos millones de personas en este mundo, tienen cada una su idea de qué es la paz. Pero esa paz que tienes en tu mente no es paz real. La que llevas en tu corazón, esa es la paz real. Una paz que no necesita justificarse, que ha existido desde tiempos inmemoriales para aquellas personas que la han valorado y le han dado la bienvenida en sus vidas.

¿Puede existir la paz en medio de un campo de batalla? ¿Qué mejor lugar? ¿Se puede experimentar paz en medio del caos? ¿Qué mejor escenario y contrastante que ese? Por eso las batallas suceden aquí en la mente y la paz baila aquí, en el corazón. Las dos en el mismo cuerpo, en la misma persona al mismo tiempo. ¿Cómo es posible? Pero así es.

¿Cuán lejos está la oscuridad de la luz? Dime, ¿Qué separación hay entre la oscuridad y la luz? Cuando enciendes la luz, ¿cuánto tiempo tarda en aparecer la oscuridad? ¿Dos minutos? ¿Tres minutos? ¿Cuatro minutos?

¿O es instantánea? Así es la relación entre la oscuridad y la luz: la luz nunca está lejos de la oscuridad y la oscuridad nunca está lejos de la luz, nunca. Lo único que tienes que hacer es estar del lado que tú quieres estar.

¿Quieres dar la bienvenida al mal? ¿Quieres el mal? Ábrele las puertas al mal y te sentirás mal, influirá en tu vida, te arrastrará y te deprimirás, y ¿qué te volverás?

La codicia, ¿es una señal de fortaleza o de debilidad? ¿Es la codicia una señal de fortaleza o debilidad? Respóndanme, ¿qué creen? (debilidad) la codicia es una señal de debilidad, no de fortaleza. La lucha por el poder es una señal de debilidad.

¿Han visto la Guerra de las galaxias? Los mayores… tal vez la vieron. Creo que la mejor escena es cuando los comandos van a luchar, y Obi Wan Kenobi dice: “No es necesario revisar sus papeles”, y ellos dicen: “No hace falta revisar, si, está bien”. Sin pistolas, sin necesidad de armas, solo la fuerza. 

La fuerza proviene lo más profundo del ser humano. Es ahí donde reside. Es ahí donde tienes que ir para ponerte en contacto con ella.

Esta es una historia que no he contado aquí pero si la conté en el lanzamiento del libro y cuando estuve en la Prisión de Malmesbury, y la contare aquí también.

Había una vez una tribu en la que había un jefe. Un día, un niño se acercó al jefe y le dijo: “Jefe, tengo una pregunta.” “Dime”, “mi pregunta es: ¿Por qué algunas personas son a veces buenas y otras veces malas? ¿Por qué algunas personas a veces son buenas, y las mismas personas, otras veces son malas?”

El jefe respondió: “Dentro de cada uno hay dos lobos, un lobo bueno y un lobo malo, y pelean.” El niño preguntó: “¿Por qué pelean?” El jefe dijo: “Para dominarte, para tener dominio sobre ti, por eso luchan”. El niño pensó un poco más, y dijo: “Jefe, cual es el lobo que gana? ¿Cuál gana?” El jefe dijo: “El que tú alimentas”.

¿Qué te pareció?, ¿te gustó la historia? Tiene un final tan inesperado que te deja pensando: “Claro, el lobo que yo alimente es el lobo que ganará.”

Permíteme preguntarte: ¿qué lobo has estado alimentando? ¿A cuál has alimentado? No tienes que responderme a mí, respóndete a ti mismo con honestidad. ¿Qué lobo has estado alimentando?

Yo no quiero equivocarme al elegir a qué lobo alimentar, porque si lo hago destruyo mi vida. Destruyo mi tiempo, un tiempo que nunca recuperaré, que nunca volverá, nunca cambiará. Esta es la decisión que tienes que tomar cada día: ¿Qué quieres en tu vida?

¿A qué lobo quieres alimentar? ¿De dónde quieres obtener tu inspiración? ¿De tu corazón? ¿De tu sabiduría? ¿De tu entendimiento? ¿De tu conocimiento? ¿O de todo lo que los demás te han dicho? De eso trata el Programa de Educación para la Paz, se trata de ti, no de otras personas.

A todas partes donde voy veo que las personas están totalmente enamoradas de otras personas: “¿Qué piensan los demás de mí? ¿Qué piensan de mí? ¿Me quieren? ¿No me quieren? ¿Que dirán? Y que pensará mi sociedad, y mi esto y mi aquello”. ¿Es eso lo que te preocupa?

Tu vida, la vida que tú tienes, tú como ser humano, ¿A quién le importa? ¿Dónde encajas en este mundo? Requirió millones y millones de años de evolución para que aparecieras sobre la faz de la tierra, aquí estas hoy, ¿crees que fue un error? ¿Crees que fue fácil? No, hicieron falta millones y millones de años de evolución para que aparecieras aquí.

Un aliento entra y un aliento sale dándote la vida. ¡Tus opciones son prácticamente infinitas! ¡Sobre lo que puedes sentir, lo que puedes expresar, lo que puedes saber, de lo que puedes comprender, lo que puedes ser, no hay límites!

Pero este es el ámbito del corazón. Es el reino del conocimiento. Este es el territorio de la gente que ha comprendido su dignidad y no tiene problema en respetar la dignidad de otros. Su interacción con otro ser humano es porque “yo estoy vivo y tú estás vivo.” No porque compartimos intereses: “como te gusta la música y a mi también me gusta la música, somos amigos”.

No. “Tú estas vivo y yo estoy vivo, por eso somos amigos.” Ese será el día en que el mundo cambie. Ese día el mundo cambiará. No porque yo hablo este idioma y tú hablas el mismo idioma somos amigos. Sino porque tú estás vivo y yo estoy vivo, por eso somos amigos.

Esta es una posibilidad real si quieres aceptarla. No he venido a predicar, no tengo nada que predicar. Quiero sugerir algunas ideas para que puedas pensar por ti mismo.

Porque si has sentido tu corazón alguna vez, entonces sabes qué es importante para ti. Si has sentido tu vida alguna vez, sabes qué es importante para ti. Y si realmente estas aquí porque quieres paz en tu vida, sabes que la paz no está lejos, nunca lo ha estado, está bailando en el corazón de cada ser humano.

Hagas lo que hagas, o no hagas, nunca alimentes al lobo equivocado. Porque ese lobo ganará. Y no quieres que eso ocurra.

Tienes que escribir tu propia historia, nadie va a escribir una historia para ti. Nadie va a forjar tu vida, tú tienes que forjártela. Y ese fuego a veces no es más que desilusión, pero incluso en esa desilusión, ese metal está fundiéndose, agitándose y transformándose. Eso es la transformación algunas veces, eso es la transformación.

¿Qué sucede cuando tomas arcilla, tierra, polvo, y lo mezclas con agua? Eso que la gente se sacude de encima. Eso que las personas no quieren que les caiga encima, un auto pasa y te salpica con agua y polvo y dices: “¡Dios mío, estoy sucio, estoy sucio!”

Sin embargo, alguien toma ese mismo barro, lo amasa y lo amasa, y lo amasa, y lo pone sobre un torno, lo hace girar dándole forma y lo convierte en una hermosa vasija…

Luego lleva esa vasija al horno y la deja cocinar. Y cuando sale del horno, esa misma tierra que se te pegó en la ropa gratuitamente (y te desagradó) ahora vas a comprarla como una vasija y te la llevas para decorar tu casa.

Esto es transformacion. Esto es transformación. Y es la misma transformación que tienes que permitir que suceda en ti.

Todos en el mundo entero, no estoy hablando solo de Langa, ni siquiera de Sudáfrica, sino que el mundo entero necesita unirse.

El mundo entero tiene que unirse y solucionar los problemas estúpidos de este mundo para que podamos forjarnos un camino hacia el futuro, un futuro en el que haya prosperidad, paz y dignidad. De hecho, primero dignidad, después la paz y luego prosperidad. Así es como debe ser, no solo para este momento sino para todas las generaciones y generaciones que vendrán.