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“Confinamiento” Día 44
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“¿Comprendes que el entendimiento no tiene límite? La alegría no tiene límite. La felicidad no tiene límite. ¡No hay límite!” – Prem Rawat


Prem actualmente se está preparando para presentar el Programa de Educación para la Paz, su innovadora serie de cursos en video. Mientras que continúa con su preparación, seguiremos enviando materiales para la serie En Confinamiento, creados a partir de sus agradables e interesantes charlas de los últimos años.

Conferencia Anual sobre Cambio Social – Prem Rawat habla a los estudiantes que participan en el PEP, en la Universidad Siva, Ciudad del Cabo, Sudáfrica.

¿Qué es un corazón?, ¿qué es un corazón? Hablamos constantemente del corazón: “Te amo con todo mi corazón”.

¿Qué es un corazón? Le he estado haciendo esta pregunta a la gente, ¿sabes lo que es un corazón? Obviamente no nos referimos a esta cosa que hace boom, boom y también se llama corazón, porque aunque pare, le aplicas de nuevo corriente eléctrica y en marcha, y en caso de que estén las arterias tapadas le pones stents, uno tras otro, para que vuelva a funcionar. ¿Qué es un corazón?

Te diré lo que es. No estoy aquí para predicar, hablo de mi propia experiencia. El corazón, en mí, es donde reside la claridad, es el lugar donde existe la valentía de saber que la realidad es algo vivo. Dónde existe la valentía de vivir en la alegría. Dónde existe la valentía de ser humano. Es el lugar, en mí, donde reside mi comprensión. Es el lugar en mí donde yo soy yo, en lugar del reflejo de los anhelos y necesidades de otros. Tantas personas... especialmente cuando te conviertes en padre, tienes a tus hijos...

Y ellos te miran como padre y tú piensas en sus necesidades día y noche. Te conviertes en madre y piensas en las necesidades de tus hijos. Y en muchas ocasiones, pronto dejas de ser tú y te conviertes en padre. Un padre que no es “él mismo” una madre que no es “ella misma”, un esposo, una esposa que no son ellos mismos. Muy pronto te conviertes en un ciudadano del mundo que ha dejado de ser “él mismo” o “ella misma”. Entonces se vuelve algo cuyo valor es como el de un nido vacío. Una vez que los pájaros se van volando el nido ya no significa nada. Vendrá el viento y todo el esfuerzo que se puso en tejerlo quedará desmantelado.

Y se acabó. De esto se trata, en la vida entendemos muy poco lo que significa estar vivo. Lo siguiente es un número poderoso. Aunque vayas a vivir 100 años -y eso está muy bien- haz los cálculos, son 365, calcula, son tan solo 36.500 días. Eso es todo lo que tienes. Y si llegas a los cien años. ¿Vives tu día como el día vive en ti?

Con precisión. Un segundo no se desperdicia a sí mismo ¿verdad? Pero tú si desperdicias un segundo. Una hora no se desperdicia a sí misma, una hora nunca falta, y un día nunca falta, pero tú faltas ese día.

Tienes un reloj, pero no sabes lo que significa el tiempo. Intentamos vivir pero no sabemos cómo, intentamos amar pero no sabemos amar, intentamos ser, pero no sabemos ser. No sabemos que tenemos generosidad. Cuando entramos a una habitación y cerramos con llave creemos estar solos... ¿en serio?, ¿de verdad? Perdón, tu ira entró contigo en esa habitación, está ahí mismo. Quizás no estés enojado, pero el enojo está listo. No lo dejaste en otra habitación. Dondequiera que vas, incluso cuando pilotas, te preguntan: ¿Pilota solo? Sí. Estás mintiendo.

No es verdad. Estás volando con un gran exceso de equipaje, llamado ira, codicia, miedo... dondequiera que vas allí están. ¿Alguna vez te sientes solo? Nunca deberías sentirlo. Tienes muchos amiguitos que están ahí mismo. Piénsalo. Nunca te vas de tu casa sin ellos. Puede que te olvides de la tarjeta de crédito American Express, pero nunca te vas de tu casa sin la ira, la codicia, el miedo o la lujuria y nunca dejas tu casa sin la comprensión, o la claridad. Ellos también te acompañan.

La pregunta es: ¿qué has estado alimentando en tu vida? Hay dos campos, ¿cuál es la diferencia entre un jardín y un campo abandonado? ¿Cuál es la diferencia? La tierra es la tierra. Y a veces ves un campo abandonado y un jardín divididos por una pared, así que sabes que se trata de la misma tierra. Excepto que uno está frondoso y el otro está árido y con maleza. ¿Cuál es la diferencia? En uno alguien plantó la semilla de las hermosas flores, las cuida y les da agua; en el otro nadie plantó nada, nadie lo cuida. Lo que crece es despreciable, sin embargo lo que crece en el jardín es hermoso.

De esto se trata. Hay un bello cuento que me gustaría contar. Se llama “el balde agujereado”. Una vez, un rey le encargó a su jardinero que cuidara de un campo y le dijo: “Quiero que aquí hagas un jardín para mí.” El campo estaba en la cima y el agua se encontraba abajo, donde estaba el valle y fluía un pequeño río. Así que el jardinero tenía que bajar todos los días al río, llenar los baldes de agua, llevarlos hasta el jardín y regar todas las plantas, el césped y todo lo demás. A su debido tiempo empezó a tener muy buen aspecto. El jardinero contaba con dos baldes muy grandes y una vara de bambú. Llevaba un balde delante y otro detrás.

Un día, el balde de atrás se agujereó y perdía agua. Él subía con los dos baldes, pero cuando llegaba arriba del todo, uno estaba lleno y el otro vacío. Esto continuó durante un tiempo hasta que un día el balde delantero le dijo al trasero: “Eres un inútil, no sirves. Este jardinero se esfuerza muchísimo, baja y nos llena de agua a los dos. Pero como tú tienes un agujero, para cuando llega arriba tú estás vacío y yo estoy lleno. Este jardín que ves, tan hermoso, es gracias a mi”.

Eso entristeció mucho al balde trasero. Un día, cuando llegó el jardinero, miró al balde trasero y le pregunto: “¿Por qué estás tan triste?”. Es solo un cuento pero es un cuento hermoso. Miró al balde trasero y le preguntó por qué estaba triste. “Porque tengo un agujero y lo sé. Cada día nos llevas abajo, al río, y gracias al balde delantero que no tiene un agujero este jardín es verde y hermoso. Pero como tengo un agujero, no sirvo. Para cuando me subes, ya estoy vacío”.

El jardinero miró al balde agujereado y le contestó: “Sé que tienes un agujero, pero nunca dejé de llenarte y te diré por qué. Gracias al balde delantero este jardín está verde. Pero gracias a ti, en el camino desde el río hasta este jardín están creciendo bellas flores. Y eso es gracias a ti. Este jardín solo lo disfruta el rey, pero ese camino lo disfrutan muchas personas que admiran las flores a su lado”. A veces no entendemos la causa de todas las ideas irreales con las que nos carga el mundo.

No entendemos nuestro propio poder ni comprendemos nuestro propio potencial. Y es ilimitado, ¿entiendes eso?, ilimitado. La comprensión no tiene límite físico, la alegría no tiene límite. La felicidad no tiene límite. ¿Comprendes el poder de todo eso? Cuando la gente está sufriendo va a las iglesias, a los templos, a las mezquitas a rezarle a Dios, pidiéndole: “Por favor, líbrame del sufrimiento”. ¿Crees que alguien va a una iglesia, a un templo, una mezquita, a pedir a Dios “Por favor líbrame de la felicidad?”.

No tiene límite. Y se preguntan por qué los seres humanos no nacemos con un manual de instrucciones... ¿será porque es evidente? No se necesita un manual, el diseño es perfecto. Que puedas contener la felicidad del mundo entero sin engordar ni un gramo. Y disfrutarlo todo. Pero tienes que entender lo que es la verdadera felicidad.