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Ver “Confinamiento”, Día 33: un mensaje personal de Prem Rawat.
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“Qué hermoso sería que nos respetáramos unos a otros, porque sabemos cómo respetarnos a nosotros mismos.” – Prem Rawat


Si tienes preguntas que quieres que Prem atienda, por favor envíalas a PremRawat.com (www.premrawat.com/es/participa/contacto)

Confinamiento - Día 33

Hola a todos. Espero que se encuentren bien. Sé que va pasando el tiempo. Y es como que vamos arrastrando los pies, y lentamente, tratando de llegar a alguna parte. Hay tanta indecisión de los líderes. Los supuestos líderes, muy confundidos. Pero luego todo tiene que volver a lo que es importante. Lo que es importante para ti en relación con tu vida, con tu existencia.

Han pasado cosas y la gente ha dicho: “Esto es malísimo, tenemos que volver a trabajar, tenemos que hacer esto y aquello.” Hay diferentes pensamientos: “Si no hay economía qué va pasar, y la gente que no va a tener comida, y que va a pasar hambre: y, ¿cómo va a ser eso?” Podemos hablar de todas estas cosas el día entero. Mucha especulación. Y claro que no necesitamos pasar hambre en este mundo. Hay una gran abundancia de comida. Tiene que ser administrada. No puede haber acaparadores compulsivos diciendo: “me lo llevo, me lo llevo, lo quiero”. Y eso lo hemos visto con el papel higiénico. Las personas acaparando el papel higiénico. Rollos de papel higiénico ¿Por qué querría uno acaparar rollos de papel higiénico? No lo sé. Hace poco di una entrevista por podcast. Y en la India los indios le ganan a todos en este asunto, porque muchos de ellos no usan el papel higiénico, no lo necesitan.

Así que ¿cuál es la realidad a esta altura donde hay tanto ruido sucediendo por todas partes? Bueno, la realidad aún se encuentra en tu interior y sigue siendo igual de hermosa. No importa cómo se plantee la situación actual, no importa cuál sea la situación actual. Existe una realidad que es muy sencilla y hermosa. Y esa realidad es que tú existes. Hubo un momento en que no existías. No estabas en este mundo. Ahora existes y llegará un momento en el que no estarás. Y la realidad dice: “Pero ahora, existes” ¿Sabes quién eres? ¿Sabes por qué estás aquí? ¿Sabes lo que está ocurriendo contigo? Por qué no importa lo que suceda fuera, en el mundo, si puedes mantener el foco, si puede ser. Me acuerdo de algo que sucedió hace unos cuántos años, desgraciadamente.

Había un caballero extraordinario que daba cursos de supervivencia. De hecho, impartió el curso de supervivencia para la primera tripulación que fue a la luna. Y su perspectiva era que, en lo posible, tú, como ser humano, tienes que intentar mantener la calma. Y a partir de ahí, si consigues estar centrado, puedes mirar a tu alrededor y tratar de entender qué hay a tu alrededor. Uno de los ejemplos que él usaba mucho era el de una chica que iba en un avión junto con muchas otras personas, y el avión se estrelló. Y ella fue la única que logró salir del bosque. Todos los demás lo intentaron o lo que sea, y muchos perecieron durante el accidente; pero ella, de alguna manera, sobrevivió.

Ese debe ser nuestro punto de referencia. Ese debe ser el foco en nuestra vida: comprender y utilizar esos elementos que forman nuestra esencia y verdaderamente nos caracterizan. Sí, puede que sean momentos difíciles debido a este coronavirus. Eso sucede por la manera en que nosotros montamos las cosas. No fue algo montado por la naturaleza sino por nosotros. Queremos que las cosas sean de cierta manera y no vamos a cambiar.

¿Es esta una de esas cosas donde vamos a volver a ser los mismos de antes? O sea, ¿a seguir contaminando todo y hacerlo todo al revés? Y la respuesta es que, desgraciadamente, sí. Porque no queremos ser diferentes. Queremos seguir con nuestra vieja rutina de siempre. Cuando aparecieron los automóviles, mucha gente no podía entender su propósito. Les parecían cosas extrañísimas y predecían que no iban a durar mucho, que eran malísimos, que hacían unos ruidos horrendos y eran incómodos; que los caballos eran mucho mejores, etc. etc. Así que siempre ha habido este debate entre las personas: “Todo va a ser horrible, vamos a morirnos todos, y todo va a ser terrible.”   

Y luego, están las personas que pueden mirarlo de una manera realista, y es una de las cosas a tu favor y con la que cuentas. Es la inventiva humana para perseverar en los malos tiempos. Hemos pasado por la Primera Guerra Mundial, donde millones de personas murieron. En la Segunda Guerra Mundial aún más personas murieron. Luego, con la gripe española de 1918, muchas personas murieron. Y hay tantas similitudes entre esa historia y lo que estás sucediendo ahora con el coronavirus.

Pero, ¿y tú como ser humano? ¿Y tu comprensión? ¿Qué es lo que estás aportando? En primer lugar, ¿qué te estás aportando a ti mismo? ¿Qué le estás ofreciendo a tu ser, a tu existencia?

En medio de todo esto, cuando finalmente llegué de Recife a Florida… En Florida el tiempo estaba agradable y cálido, pero cuando llegué a Los Ángeles estaba frío. Y ha estado haciendo frío cada día. Algunos días han sido lluviosos. Pero aun cuando ha brillado el sol está ventoso y hace mucho frío. Últimamente está empezando a hacer calor y las temperaturas están subiendo hacia los 74º, 75º, 80°F etc., y la primavera ha llegado.

Y están todos estos pajaritos haciendo sus nidos, cantando. Y todas estas flores y plantas. Está todo tan verde. Y aquí especialmente, en esta parte del país, donde no hace mucho tiempo hubo un terrible incendio y de alguna maner la naturaleza está resurgiendo, intentando borrar todas las pruebas de ese incendio, de que haya habido un incendio. Y lo está logrando. Después del incendio, cuando lo vi, el aspecto era bastante desolador. Y ahora hay tanto verdor, tanta vegetación floreciendo. Así que miro alrededor y veo estos pájaros. No han recibido mucha educación. Su educación consiste en lo que mamá y papá les enseñaron y la poca experiencia que tengan en su vida. Pero siguen adelante. No quedan atrapados en estos tontos debates, ni en estas maneras extrañísimas de mirar las cosas.

Debería haber debates. Claro que sí, pero deberían ser debates válidos, por razones válidas, sobre cosas válidas. No sobre el temor de alguien. No deberían estar influenciados por la manera oscura de ver las cosas de nadie, sino de una manera realista. Lo realista es bueno. Y cuando no sabes, no sabes. Quizás haces algo lo mejor que puedes y resulta no ser una decisión muy aceptada popularmente.

El coronavirus no es un virus de gran popularidad, hay que decirlo. Y lo que está causando tampoco. Así que no es una sorpresa que las decisiones que se deben tomar para frenarlo tampoco sean populares. Pero tenemos que actuar colectivamente, todas las personas en el mundo, porque por primera vez estamos todos juntos en algo. Seamos ricos o pobres. Este coronavirus no se fija en eso. Seamos cultos o incultos, no se fija en eso. Ya seamos importantes o débiles, no se fija en eso. Y ahora somos uno. Estamos juntos en esto. Pero lo único que queremos hacer es dividir, dividir y dividir. Y hemos estado dividiendo. Hemos tomado tierra que no tenía límites y hemos dibujado límites arbitrarios. Hemos dicho: “Esto es mío y esto es tuyo” y “tú estás ahí y tú eres esto y tú eres aquello”. 

Cuando uno vuela no hay fronteras. Es lo que es. Vuelas de un área a la otra. Los pájaros lo hacen todo el tiempo. Ellos no pasan por retenes: “Aquí está mi pasaporte ¿Puedo entrar? Voy a quedarme tres o cuatro meses”. No. Así que en algún momento tenemos que fijarnos en qué estamos haciendo: contaminando el planeta, maltratando al planeta, agotando los recursos naturales y no dejando nada para la próxima generación. Porque de lo que se trata únicamente es de acaparar compulsivamente. Solo se trata de “mío, mío, mío”. Y nadie se está fijando en las consecuencias de esto.

Y tú como ser humano tienes algo maravilloso para ofrecer. No solo para ti mismo, sino para toda la humanidad. Y esas cosas son la bondad, tu generosidad. Estas cosas: tu claridad, tu esperanza. Y no solo para ti mismo, sino para toda la humanidad. Puedes dar eso, puede ser eso. Esto es un regalo, un don, y solo cuando tienes suficiente puedes compartirlo. Cuando tienes bondad en tu corazón puedes compartirla con otros. Y cuando lo haces, eso no disminuye tu bondad. La multiplica, más y más. Esperanza, no solo para ti mismo sino para todos aquellos que te rodean. Comprensión. Comprender y empatizar con el mundo que te rodea. Así puedes ser parte de este mundo, puedes ser parte de esto. Puedes contribuir con algo al mundo. No solo llevarte, llevarte, llevarte –porque eso es lo que hacen las personas: se llevan y llevan más y más–. Sino dar. Dar porque tienes suficiente, porque te reboza.

Entonces, este puede ser un lugar maravilloso. Habremos creado un cielo. Cada uno de nosotros. No solo para nosotros mismos sino para toda la humanidad, independientemente de sus creencias, de lo que piensen, de cómo piensen. Crear un pequeño cielo para todos nosotros mientras que estemos en esta hermosa tierra, Que hayamos creado un cielo no solo para nosotros sino para todas las criaturas, para todo, todo lo que existe aquí. Yo no sé, pero quizá sea hora de pensar así. Y la razón es porque es como un gran reinicio. Como volver a cero.

¿Y cómo vamos a hacer cuando volvamos a lo normal, cuando la situación se normalice? Este es el momento de reflexionar sobre esas cosas. No porque hayamos pasado por ello significa que estaba bien todo. No. Es el momento ideal para volver a poner la casa en orden. Es el momento ideal de volver a casa y decir: “Ya sabemos cómo hacerlo todo mal. A ver si podemos hacerlo bien ahora.” Yo sé que eso es mucho pedir. Sé que es pedir demasiado de este mundo. Sé que hay personas que estarán de acuerdo conmigo. Y otras no. Dirán: “No, no. Va a ser así, va a ser asá.”

Pero después de todo, y he dado este ejemplo muchas veces, cuando llegó el desafío –y fue en este país, Estados Unidos–, cuando iban a ir a la luna –querían ir a la luna–, muchas personas dijeron: “No se puede lograr. Es imposible.” ¿Acaso esas misiones a la luna tuvieron éxito en llegar a la luna debido a las personas que dijeron que era imposible?, o por los pocos que dijeron: “Sí, se puede lograr.” Si hay algo que nos ha enseñado la historia es que este mundo pertenece a aquellos que tienen la valentía, la comprensión de avanzar de una manera hermosa, de una manera que te llene el corazón. Y sin aprovecharse de nadie, sino que por fin cada persona pueda sentirse a sí misma. Sentir de qué trata esta vida, sentir el agradecimiento. Conocerte a ti mismo. Vivir esta vida conscientemente y tener un corazón lleno de agradecimiento. Seguir adelante con esas poderosas herramientas de la comprensión.

Y ver qué pasa. Aunque sea por curiosidad. Quizás la gente prefiera ver este mundo totalmente enfermo y destruido, como sea. Pero podríamos probar y ver lo hermoso que podría ser que nos respetemos unos a otros, porque sabemos respetarnos a nosotros mismos. Y no se trata de mí, yo. Porque compartimos este planeta con todas esas criaturas y todas esas personas. Se trata, en realidad, de nosotros. Pero solamente un yo fuerte puede respetar el “nosotros”. Un “yo” débil no puede entender el concepto de nosotros. Y cuando no lo hacemos, eso nos revela nuestra debilidad.

Espero que te mantengas bien y saludable y sé. Vive disfrutando de esta vida que tienes. Estamos trabajando en muchas cosas y en ciertos momentos vamos a tener que reagruparnos. Cuando llegué, a través de Florida, empecé a hacer mis primeras emisiones usando el iPhone. Yo las cargo y se las envío a una persona que está en Florida que hace la edición. Y no hay nada montado. Pero ahora tendremos que preparar un montaje para el curso. Especialmente con el PEP, que creo que va a ser fascinante. Y si lo hacemos, tendremos que recibir muchos comentarios.

Desconozco cómo será el formato final. Pero supongo que será que asistes al curso un día, luego el segundo día te lo tomas para reflexionar y me envías tus reflexiones, tus pensamientos. Luego yo tomo algunas de esas reflexiones, no todas, algunas, las que creo que son importantes y las comparto con todos. Un día de curso, otro día para que lleguen las reflexiones, otro día para compartir las reflexiones. Luego, nuevamente, seguimos con el curso y otro día libre para recibir los materiales. Así que tendremos que montar de forma virtual todos esos lugares donde van a llegar las respuestas, las reflexiones, los comentarios, para que puedan ser procesados y que me los envíen virtualmente. Esto es algo que no hemos hecho en el pasado pero creo que supone un desafío que será divertido. Yo creo que el curso PEP es maravilloso. No veo la hora en que terminemos de organizar esto. Vamos a tardar algunos días para montarlo y ya veremos cuando llegue el momento.

Muchas gracias y hasta pronto.