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“Confinamiento” día 19: un mensaje personal de Prem Rawat.
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“Necesitamos ser uno dentro de nosotros mismos, saber quién somos, para poder seguir adelante y hacer de este mundo un mejor lugar para todos.” --Prem Rawat


Si tienes preguntas que quieres que Prem atienda, por favor envíalas a PremRawat.com (www.premrawat.com/es/participa/contacto)

Prem Rawat:

Hola a todos. Espero que estén todos bien. En estas circunstancias espero que lo estés tomando con calma. Un día a la vez, es todo lo que puedes hacer. Un paso a la vez, un día a la vez, un momento a la vez. Es un ritmo tan apropiado para la vida el tomar las cosas paso a paso. Tenemos la capacidad de hacer planes para el día de mañana. La capacidad de recordar el día de ayer. Pero también tenemos la capacidad de entender de qué se trata el día de hoy. La capacidad fantástica de comprender de qué se trata el momento. Si no ponemos eso en juego, esa capacidad que tenemos de comprender de qué se trata este momento, de qué se trata el día de hoy, no va a tener sentido hacer planes para el mañana.

Y el día de ayer habrá pasado. Desaparecido. Pero hoy, este momento, lleva un mensaje para ti. Y ese mensaje es muy profundo, muy sencillo y muy claro. El mensaje es: “Sé, existe, disfruta”. Y no el disfrute de este mundo del que habla la gente: “Vamos a la playa, por aquí, por allá.” Sino el disfrute que viene desde adentro de ti. El disfrute que se trata de tu existencia. El disfrute que viene por el hecho de que estás vivo, que viene por el entendimiento de lo que este momento te trae.

Esta vida, esta existencia, ¿es un regalo? Es un regalo solo si te das cuenta de que lo es. Si estás dispuesto a aceptar este regalo. A recibirlo, a abrirlo. Entonces es un regalo. Si no, no significa nada. Tantas personas vinieron antes y tantas vendrán después. Y se irán después de ti. Y ¿cuál habrá sido la diferencia? ¿Una persona más?

Estos días, todas estas estadísticas… Todos los días cuando despierto voy a un sitio web que se llama “Worldometers”. Ahí están todas las cifras, las personas que han nacido, las que han muerto... todo. Y luego está ahí toda la información del coronavirus. Veo estas cifras y pienso: sí, estas cifras representan todas esas vidas humanas; ¿pero representan verdaderamente lo que está sucediendo en realidad? Vidas que están en riesgo. Te dicen: “Sí, murieron tantas personas que eran mayores de cierta edad.”

Eso es muy triste. Porque va a crecer toda una generación sin la sabiduría y el conocimiento que los abuelos les imparten a sus nietos. Eso es tan valioso, tan importante. Que haya una persona ahí que les pueda decir “así son las cosas, está bien, está bien” cuando sucede algo que no tenían planeado, que no era parte de su pequeño plan. Muchas veces los padres no tienen tiempo pero los abuelos sí. Esa sabiduría se transmite de generación en generación. Y este es el valor. No los números, sino el valor de cada persona que está. La vida. Porque una de esas cifras quizá se exprese en miles, pero representa a un ser humano. Te representa a ti. Me representa a mí. Representa, realmente, lo que significa que esta respiración haya entrado en esa persona. Se le dio la oportunidad de existir, de prosperar.

Digo todo esto porque pienso que de vez en cuando tenemos que sacar la cabeza de la arena como los avestruces y mirar a nuestro alrededor. Ver la realidad que existe, la belleza que existe. Porque sí, están sucediendo cosas terribles. Algunos líderes mundiales dejaron pasar el tren. El tren los dejó atrás. Vieron que se aproximaba la tormenta y no hicieron nada hasta que fue demasiado tarde. Y el castigo es terrible, el caos es terrible, el fracaso es terrible. Pero aún en ese fracaso tienes que sacar la cabeza de la arena y ver lo que es real.

¿Qué es real? ¿Qué es hermoso? ¿Qué es bueno? Porque tienes dentro de ti a esos dos lobos: el lobo bueno y el lobo malo. Y pelean. ¿Cuál de ellos va a ganar? Obvio, el que alimentes. Si en esta situación estás alimentando al lobo malo, éste va a ganar. Y créeme, cuando gane el lobo malo te va a destrozar la vida. Eso sería una tragedia encima de otra. Pero si alimentas al lobo bueno... ¿De qué vive el lobo bueno? Vive de bondad, de claridad, de alegría, de plenitud. Estas son las cosas que se dan de comer a este lobo. Y se va a fortalecer. Entonces no será una tragedia encima de otra. Será algo bueno. Se habrá aprendido, se habrá comprendido algo.

Hay un dicho: “Cuando te caigas, recoge algo; ya que estás ahí cerca, recoge algo”. Y estoy de acuerdo. Si te caíste, recoge algo. Comprende. Siempre se ha tratado de que cuando vengan los malos momentos estés preparado, que te hayas preparado para ellos cuando los momentos eran buenos. Tienes que haberte preparado para los malos momentos cuando estaba todo bien. La pregunta es: ¿lo hiciste? ¿Te preparaste cuando estaba todo bien? O andabas por ahí: “Sí ¡Qué maravilla todo! ¡Nunca va a suceder nada malo!”

Es lo que sucede tantas veces en las civilizaciones. No sería esta la primera vez que, en la cúspide de la civilización, en el punto culminante, la gente se perdió: “¡Oh, somos tan poderosos! Somos así. Somos aquello. No puede suceder nada malo.” Realidad virtual. Bueno, intenta ahora la realidad virtual. Ojalá pudieras, porque esta realidad no anda muy bien. Quizá sería bueno algo de realidad virtual. Pero ¿y eso cómo va a ayudar a la condición humana?

Por eso cuando me dicen “¿qué pasa con esto y aquello?” les digo: “Un momento, un momento. Eres un ser humano y relativamente hablando, nosotros (el hombre moderno) no lleva tanto tiempo aquí. Todavía ni siquiera hemos puesto las cosas en orden. Estamos todavía viviendo en un mundo muy antiguo.”

Posiblemente pensemos que estamos viviendo en lo moderno, en el 2020, la tecnología. Pero la realidad es que las mujeres en nuestra sociedad todavía no tienen igualdad de condiciones. Eso es inimaginable. Hace poco, hace pocos años... y sé que hay países como la India, en donde seguramente está sucediendo esto ahora: no quieren matrimonios interraciales o mixtos. Nada que ver con el amor. Pero su planteamiento es: “No, no y no. Esa persona no se puede casar...”

Aunque la sociedad ha cambiado muchísimo, todavía falta tanto por cambiar. Y las personas de la comunidad LGTB están teniendo que protegerse contra tanto odio. No los estamos aceptando por lo que son, seres humanos. Y la sociedad sigue estando dramáticamente dividida. Sé que hay programas de televisión donde muestran a personas que acaparan cosas de forma compulsiva. Tienen tantas cosas que ni siquiera se puede entrar a la sala de su casa. Acumulan y acumulan. Y estas compañías, las corporaciones, ¿qué hacen? Lo que acaparan es dinero. Y reciben palmaditas en la espalda: ¡qué bien! Pero lo único que están haciendo es acumular dinero: “¡Ay! Mira esa persona ¡Cuanto éxito ha tenido!” Y quizá esa persona, lo que tiene se lo quitó a alguien. Cuando hay corrupción eso es lo que sucede. Se lo quitan al pobre, le sacan la comida de la boca.

Producimos muchísimo y desperdiciamos aún más. Esta es la sociedad que hemos creado para nosotros mismos. Es momento de reflexionar realmente sobre esto. Entender. ¿Qué queremos? ¿Queremos estar divididos o queremos estar unidos como seres humanos sobre la faz de esta Tierra? ¿Queremos un mundo donde nos sintamos cada vez más seguros o queremos un mundo donde sintamos cada vez más peligro?

La respuesta a estas preguntas, amigo mío, yace en tu corazón y en los corazones de todos los seres humanos. Estas no son ideas excepcionales del 2020. Son ideas que han existido desde hace muchísimo tiempo. De hecho, desde que han existido las sociedades en el mundo. El deseo de ser libre, de seguir hacia adelante, el deseo de progresar y el deseo de estar unidos y trabajando para la mejora de toda la humanidad.

El mundo que creamos hoy es el mundo que se verá reflejado mañana, pasado mañana, al día siguiente y todos los días posteriores. Te guste o no, todos somos los arquitectos del mañana. Pero, créeme, jamás podrás comprender lo que es el mañana si no tienes idea de lo que es el día de hoy. No podrás comprender el valor del ayer si no comprendes el valor de hoy. Mañana seguirá siendo un misterio si el día de hoy es un misterio para ti.

Así que este es el momento de dar un paso, de mirar hacia adentro. No ponderar la incertidumbre, sino la certeza que podemos aportar. Es el momento de unirnos como no nos hemos unido nunca antes. Y, más importante que el resto del mundo, necesitamos estar unidos con nosotros mismos. No podemos ser dos, tres o cuatro. Necesitamos ser uno dentro de nosotros también. Necesitamos saber quiénes somos. Necesitamos comprender quiénes somos para poder seguir adelante y hacer de este mundo un lugar mejor para todos. De que comprendamos el significado de MANKIND (humanidad); MAN-KIND (hombre-bondad): bondad para todos los seres humanos en el mundo entero.

Así que muchas gracias. Hablaremos después. Espero que reflexiones sobre esto y, lo más importante de todo: mantente seguro, mantente bien, y sé.