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Ver “Confinamiento” día 17: un mensaje personal de Prem Rawat.
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“Comprende el valor de tu vida – y comprende lo poderoso que es el ruido en medio de tus oídos.” – Prem Rawat


Si tienes preguntas que quieres que Prem atienda, por favor envíalas a PremRawat.com (www.premrawat.com/es/participa/contacto)

Prem Rawat:

Hola a todos. Espero que estén bien. Hoy quisiera hablar de algo muy sencillo, porque esa palabra “sencillez”… a veces olvidamos qué significa realmente. Ser simple, sencillo. En las circunstancias que ahora estamos, en confinamiento por el coronavirus, esta palabra parece ser muy adecuada.

Porque las personas que entienden de verdad el significado de la palabra “sencillo” pueden ajustarse y adaptarse a esta situación de la mejor manera posible. ¿Qué es simple? Simple es que este aliento entra en ti sin ningún esfuerzo, sin que tengas que pensar, y te trae el regalo de la vida. Simple es que puedes mirar con tus ojos, ver el cielo azul, las nubes, y que puedes estar satisfecho, pleno. Simple es poder ver tu vida y entender que existes y lo profundo que es eso, lo hermoso que es. Eso es algo simple.

Simple es que tienes amor en el corazón y que desde el corazón puedes amar. Que llevas este regalo de amor y estás dispuesto a dárselo a quién sea que pueda despertar ese amor en ti. La existencia es muy simple, la vida es muy simple, estar vivo es muy simple y tener una experiencia profunda, aun en medio de todo esto, es algo realmente simple.

Anoche intentaba dormir y llegó una tormenta. Soplaba el viento, podías escuchas la lluvia... No nos gustan las tormentas porque son una metáfora de lo malo. Pero ¿qué es una tormenta? Sopla el viento... bueno, nos gusta el viento, pero no demasiado. Cuando empieza a despeinarnos, nos empuja, hace que las cosas vuelen y no podemos conducir ni se puede pilotar bien, entonces la cosa se pone fea. Llega la lluvia. No nos gusta la lluvia, no nos gusta mojarnos y ¿por qué no? Porque en el período de evaporación, después de mojarnos, sentimos frío. No nos gusta sentir frío, nuestro margen de temperatura es relativamente muy pequeño. Puede haber viento, puede hacer frío, puede llover, puede nevar, puede estar tormentoso y sin embargo ¿qué puedes hacer cuando llega la tormenta?

Y en esto pensaba yo acostado: ¿qué puedo hacer?, ¿qué puedo hacer?, ¿qué puede hacer uno cuando llega la tormenta? En un sentido no está bajo tu control. No la controlas pero lo que tú haces durante ese tiempo, cómo reaccionas, eso sí que está bajo tu control. Puedes hacer algo al respecto, ese pequeño margen de acción que tienes puede crear algo importante. Quizás suene trivial o insignificante, pero es lo más importante.

No puedo controlar la tormenta, pero ¿cómo puedo…? Yo estaba acostado, muy cómodo, y aunque afuera rugía una tormenta yo estaba cómodo porque estaba allí. De la misma forma, cuando se crea una tormenta en medio de nuestros oídos, encontrar el consuelo que brinda el corazón y estar cómodos, calentitos… de pronto, aunque hay una tormenta has encontrado un lugar que es tan profundo, tan hermoso y se encuentra dentro de ti.

En ese lugar del corazón puedes estar cómodo, puedes disfrutar y puedes oír y ver la tormenta pasar. Y cuando la tormenta pase, el sol volverá a brillar.

Es muy importante entender esta metáfora. Sí, las tormentas vienen en la vida, las situaciones llegan, pero no tenemos que ser víctimas de ellas. Podemos recordar lo importante que es que sepamos, que entendamos lo que brinda una oportunidad. ¿Qué es esta oportunidad? Es decir ¿cuál es la oportunidad? Yo pensaba en si hay algo bueno que extraer. Porque tenía tantos planes, iba a ir a muchos lugares, ver a muchas personas y echo de menos realmente celebrar eventos en los que pueda ver la cara de todos. De verdad, me gusta mirar a las personas a los ojos, estar frente a ellas y hablarles en vivo.

Bueno, esto está bien. Tengo dos objetos negros delante de mí, es lo que estoy mirando. Y no expresan ninguna emoción en absoluto, no están de acuerdo con nada de lo que digo y tampoco rechazan nada, simplemente están ahí, dos agujeros oscuros que son las lentes de la cámara. Y sí, puedo imaginarme a las personas viéndome desde su sala o desde allí o allá, pero ¿cuál es la oportunidad? Porque esta situación es horrible, los líderes mundiales nos mienten y ahora, de pronto, tratan de proteger su posición. Y sí, esto es una situación desastrosa que se veía venir desde hace mucho tiempo.

Quiero decir que en el mundo entero se podría haber hecho mucho, mucho más para prepararse. Han cometido errores impresionantes. En estos momentos estamos en medio de todo esto. Más adelante espero que haya algunos que traten de aprender de lo que ha ocurrido. Estaba viendo un documental el otro día acerca de la epidemia de gripe española que ocurrió hace mucho tiempo. Hubo tantas similitudes entre esa epidemia y lo que está pasando ahora. Las personas no le daban importancia, los líderes mundiales simplemente hacían caso omiso a todo lo que se estaba diciendo. No se aprendió nada.

Cuando te fijas en lo que está pasando ahora en comparación con la gripe española es como si no hubiéramos aprendido absolutamente nada, ni un ápice. Con toda la tecnología de la información y todo lo que hay disponible se ha creado esta horrible situación. Porque, para mí una muerte, una sola que se podría haber evitado, ya es demasiado. Es demasiado.

Así que en este tiempo tan horrible ¿hay algo bueno, hay algo bueno que se puede extraer de esto? Veo una cosa que podría ser buena. Se trata de que puedes avanzar, acercarte un poco más a ti mismo. Entender tu existencia, entender quién eres en realidad, entender el valor de tu vida y entender lo poderoso que es ese ruido entre tus oídos.

Y cuando hablo de ese ruido, muchos dicen: bueno, sí, supongo que sí... Pero ahora ese ruido ha sido amplificado al máximo y es tan poderoso que te golpea día y noche, día y noche. Está ahí. ¿Cuán poderoso es?, ¿lo sabes? Hay personas que se interesan por una cosa espiritual y otra… y que es maravilloso hacer tal tipo de viaje, hacer esto y aquello y lo prueban todo. Pero aquí tienes este ruido que te está volviendo loco. Imagínatelo 24 horas al día, 7 días a la semana y a veces ni lo escuchas, porque estás distraído, pero está sucediendo.

No te pones a escucharlo porque estás distraído con esto y aquello. A veces a la gente le gusta estar distraída para no tener que ponerse a escuchar ese ruido. Pero ahora las distracciones han disminuido muchísimo y el ruido está en marcha. ¿Qué vas a hacer? El volumen ha subido y ahora tienes que hacer lo imposible que es vivir contigo mismo. Yo sé que hay muchas personas que no lo pueden hacer, vivir consigo mismas, no pueden soportarlo. No se pueden soportar a sí mismas.

¿Es una tragedia? Yo creo que sí, creo que lo es. Si no puedes estar a tu lado, contigo mismo, si no te sientes cómodo siendo tú mismo, entonces ¿siendo quién te sentirás cómodo? Hace mucho tiempo, seguro que debe haber sido muy diferente: salías todos los días, la mayor parte del día, a recolectar bayas. Recolectabas bayas y lo que pudieras encontrar. Éramos cazadores/recolectores. Recolectar, recolectar. Recolectabas, comías y comías. Luego por la noche te acostabas a dormir con la esperanza de que no viniera ningún animal a comerte.

Te ibas a dormir, te despertabas y volvías a empezar ese ciclo. Y seguro que estaban hartos, hubieran deseado haber podido ir a un lugar donde pudieran sentarse a comer. Y desde ese momento, se creó un sistema que es... el hecho de que tengas que pasarte todo el día haciéndolo no ha cambiado. No sales a recolectar bayas ahora, pero sales a trabajar para poder comprarlas.

Ese es el cambio que hemos hecho, antes no le pagábamos a nadie, no estábamos tratando de ganar dinero, no teníamos que ganarlo. Las cuevas eran gratis, lo único que tenías que hacer era salir todo el día, recolectar las bayas y frutas, o lo que encontraras, comerlas y eso era todo.

Ahora yo me imagino que en esos días un problema muy grande era poder garantizar que tendrías comida todos los días. Así que habría días en que no tendrías comida y pasabas hambre. Ahora hemos creado una sociedad en la que estamos orgullosos de ayunar. Es lo mismo, antes sucedía de forma natural porque no podías encontrar comida y tenías que seguir buscando, y ahora lo haces a propósito por alguna razón en particular.

Y aquí estás, trabajando todo el día. Como en la antigüedad, te levantas, te vas a trabajar para ganar un poco de dinero para poder comprar las bayas y toda la comida. Para asegurarnos de que siempre tengamos comida hemos creado una sobreabundancia. Es decir, se produce una cantidad increíble de comida hasta el punto de que la mayoría la desperdiciamos porque no la podemos ni consumir.

Y si te fijas en la cantidad de animales que se crían para sacrificarlos… es algo exagerado. Entonces hemos creado un sistema pero no hemos podido solucionar los problemas, todavía los tenemos. Tenemos una sobreabundancia de comida. Ya no tenemos que ir a recolectar bayas, pero aún tenemos que recolectar otra cosa que se llama dinero.
Tienes que crear el dinero, ganarlo, y eso nos lleva todo el día. Para poder usar ese dinero y comprar las bayas. Bueno, yo no voy a juzgar la situación y decir si funciona o no, tú decides. Pero de alguna manera no parece ser algo simple y yo estoy hablando de la sencillez. Hablo de esa sencillez dentro de ti, de la ley de la existencia que es increíblemente sencilla, de las necesidades que tienes, no los deseos, sino las necesidades.

De aire, agua... un sistema enorme (formidable) para tomar el agua salada y crear agua fresca, destilada y ponerla a disposición de la gente. Todo el sistema de ríos, fuentes, todos los sistemas del mundo. El aire aquí está, por todas partes, simple, real, adorable. Esto es la vida: una simple plenitud, la más simple necesidad de claridad, de comprensión, de seguir adelante, de sentir alegría, de disfrutar cada día.

Luego, un día, todo se terminará. El circo se va. Todo se ha acabado. Pero hasta ese día… disfrutar cada día, disfrutar y disfrutar. No desde aquí, sino desde aquí, de la manera más hermosa y verdadera.

Mantente bien y seguro. Sé. Hasta luego, gracias.